Catedral Basílica de Santa Ana

Música

La catedral de Canarias fue el primer centro de producción musical de relevancia de las islas.

Desde el siglo XVI fueron varios los maestros que pasaron por su capilla de música y que aportaron composiciones de maestros afamados como Josquin des PrésCristóbal de MoralesTomás Luis de VictoriaPalestrina, etcétera, pero debido a los ataques a la ciudad por parte de los holandeses en 1599 no se conservan las composiciones de estos maestros. Sin embargo, sí se conservan un salmo polifónico del canónigo y maestro de capilla Ambrosio Lópezy alguna obra de Bartolomé Cairasco de Figueroa,16​ cuyo talento poético era muy reconocido. En torno a estos dos artistas se desarrolla una época dorada de la actividad musical en Canarias.

La producción de los siglos XVII, XVIII y XIX que se conserva en el archivo de la catedral de Canarias sobrepasa las dos mil piezas, en su mayoría de gran calidad artística, minuciosamente catalogada por Lola de la Torre Champsaur.

Hay que destacar la presencia en este archivo de obras de grandes músicos españoles de los siglos XVII al XVIII, como MoralesFrancisco GuerreroAlonso LoboSebastián Aguilera de HerediaSebastián López de VelascoCarlos Patiño, Xuárez, Antonio Rodríguez de HitaAntonio de LiteresSebastián DurónJosé de NebraLuis de MisónJuan Francés de IribarrenFabián García Pacheco, etc.17​

De los compositores extranjeros destaca la obra que se conserva del gran maestro portugués del XVII Juan Soares Rebelo, y algunas muestras manuscritas de considerable antigüedad de obras de Carl Philipp Emanuel BachJoseph HaydnGiovanni Battista Sammartini, etc.

En el siglo XVIII, el valenciano Joaquín García de Antonio, sucede a Diego Durón. A partir de la segunda mitad de este siglo, es cuando se empiezan a encontrar composiciones realizadas por autores canarios entre los que pueden destacarse: Juan González MontañésAntonio OlivaMateo GuerraJosé Rodríguez Martín, Agustín José Betancur, José María de la Torre, Cristóbal José Millares PadrónTomás de Iriarte17​

Desde fines del S XVIII se inicia una actividad musical ciudadana apoyada por ciertos sectores de la burguesía y por los propios músicos de la iglesia de la Concepción de La Laguna y de la catedral de santa Ana; actividad creciente que culminaría, bien entrado el siglo XIX, con la aparición en el archipiélago de las dos Sociedades Filarmónicas más antiguas de España. Este hecho ocurriría gracias a la llegada a Canarias de maestros de gran talla. Huyendo de la invasión napoleónica, procedente de la corte portuguesa, llega a Las Palmas de Gran Canaria el compositor madrileño José Palomino, quien dejó una profunda huella musical, tanto a nivel eclesiástico (responsorios de Navidad) como profano (minuetos y sonatas para piano).

Al poco tiempo llega a Gran Canaria el siciliano Benito Lentini, quien no tardó en vincularse a la catedral, para la cual compuso numerosas obras vocales e instrumentales de gran efecto y con calidades rossinianas que eclipsaron la producción de los maestros sucesores de Palomino, Joaquín NúñezManuel Jurado Bustamante.17​

El órgano de la catedral.

El órgano de la catedral es un gran instrumento concebido aún dentro de la estética barroca desde el punto de vista estructural y tímbrico, mientras que su fachada ha sido diseñada con líneas góticas, asimilándose a la arquitectura de tipo historicística de la época.

Con casi cinco metros de ancho y unos siete de alto, se trata de una magnífica fachada plana con siete calles, subdivididas en altura en uno, dos o tres castilletes con celosías góticas, y rematada por pináculos y terceletes. La fachada se enriquece visualmente con la trompetería horizontal. Posee dos cuerpos, el principal y el de cadereta con sus correspondientes teclados y secretos partidos. Tiene 25 medios registros o 12 juegos y medio.

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