Catedral Basílica de Santa Ana

XVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.

Jesús invita a sus amigos a un lugar tranquilo para descansar del ajetreo del día a día. Una vez a la semana el Señor invita a sus hijos a descansar con él, a escuchar al Padre, a orar con Jesús y con los hermanos.
El descanso es una bendición de Dios. Nuestra iglesia, área de descanso, es un lugar tranquilo al que nos trae el Señor para celebrar con él el amor y la salvación.

En la primera lectura Jeremías, profeta del pueblo, se enfrenta con los reyes por el descuido con el que tratan las cosas de Dios y el abandono de los pobres. Jeremías denuncia con vigor a todos los poderosos y anuncia a los humildes la promesa de un pastor en el que podrán confiar y descansar.

La invitación de Jesús en el evangelio , «vengan a un sitio tranquilo», es para nosotros.
Jesús se retiraba con frecuencia a un lugar tranquilo para estar a solas con su Padre, lejos del ruido y del ajetreo cotidiano. Jesús quiere que demos tiempo al trabajo y tiempo a la oración. Dios nos da seis días para ganarnos el pan y un día, el domingo, para el descanso, la paz y la oración.

Estas son las lecturas de este domingo y el vídeo del evangelio. 

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